Limpiando el cutis

Cremas para cuidar el cutis

Tonicos para cuidar la piel

15,95 € Douglas
Clarins Tonico Iris, 400 ml
Clarins
Clarins Tonico Iris, 400 ml
17,00 € Douglas
Lancome Pure focus tonico, 200 ml
Lancôme
Lancome Pure focus tonico, 200 ml
80,95 € Douglas
81,30 € Perfumes club
La Mer The Tonic, 200 ml
La Mer
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2,15 € Perfumes club
ALOE VERA tonico facial sin alcohol 300 ml
Babaria
ALOE VERA tonico facial sin alcohol 300 ml
28,95 € Douglas
Biotherm Biosource Lotion Tonico, 400 ml
Biotherm
Biotherm Biosource Lotion Tonico, 400 ml
1,40 € Douglas
Gisele Denis Tonico Equilibrio Perfecto, 200 ml
Gisele Denis
Gisele Denis Tonico Equilibrio Perfecto, 200 ml

Consejos para limpiar el cutis

A lo largo del día, se acumulan una gran variedad de partículas que ensucian la piel, especialmente en grandes ciudades y áreas más contaminadas, pero también los procesos naturales como el sudor, la propia grasa producida por las glándulas de la piel, los microorganismos y las células muertas. Además, de estos factores si nos hemos maquillado o aplicado alguna crema o filtro solar con color, sus pigmentos, sus grasa y sus ceras estarán también adheridas a la piel ensuciando aún más nuestro rostro.
Por ello, una limpieza diaria del cutis es altamente recomendable para mantener un rostro sano, joven y luminoso. Para llevar a cabo una buena higiene del cutis, es necesario emplear productos testeados dermatológicamente que protejan el PH de la piel, mantengan parte de los microorganismos cutáneos y no rompa la barrera hidrolipídica natural de la piel.

El rostro se debe lavar al menos dos veces al día, por la mañana tras despertarnos y sobretodo, antes de irnos a dormir. Un buen hábito de limpieza requiere de tres pasos muy sencillos:


  • Lavar la cara con agua tibia y un jabón neutro para arrastrar la suciedad más superficial.

  • Aplicar un producto limpiador o un exfoliante, según nuestro tipo de piel y suciedad (maquillaje, contaminación, sudor…).

  • Aplicar un tónico, crema o serum hidratante para humectar y ayudar al proceso natural de regeneración celular.



    • Debemos dar especial énfasis y atención a este protocolo de limpieza del rostro tras ciertos eventos, como el ejercicio físico que nos haya supuesto una sudoración excesiva, una fiesta donde nos hayamos maquillado más de lo habitual, cuando hayamos estado en muy ambientes contaminados o hayamos realizado alguna obra o estado en contacto con pinturas, barnices o polvo.

      Un producto la higiene facial tiene que estar dentro de un rango de PH entre 4,5 y 8, ser compatible con nuestra dermis, y una detergencia media que permita una eliminación sencilla y poder de arrastre aceptable de partículas, sin erosionar la piel. Es importante emplear un agente limpiador, además del agua y el jabón clásico porque
      Éstos últimos, no disuelven bien las grasas adheridas a la piel, y pueden la resecar en exceso.

      Los productos limpiadores deben elegirse por el tipo de piel que tenemos y en cada caso, por el tipo de suciedad a eliminar. Hay varios tipos de limpiadores:

      • Las emulsiones desmaquilladoras, permiten eliminar tanto las sustancias lipófilas como las hidrófilas, ya que contienen tensioactivos, que se comportan como detergentes.

      • Las emulsiones cold-cream, ideales para pieles secas porque además de limpiar en profundidad por su sistema de evaporación, al retirarlas dejan un ligero efecto graso pero con sensación de frescor.

      • Las emulsiones evanescentes, que forman una ligera espuma en contacto con agua y que se eliminan fácilmente sin dejar residuo, al estar compuestas de ácido esteárico y aceites vegetales y minerales, en fase acuosa.

      • Los aceites, consiguen que las sustancias acumuladas en la piel se solubilicen y se eliminen mecánicamente con el arrastre de la toalla. Son ideales para pieles muy secas.

      • Los geles hidroalcohólicos, ideales para pieles grasas, por su contenido en alcohol, que es inferior al 20%. El efecto es agradable y muy refrescante.

      • Los desmaquilladores de ojos, deben tener un pH entre 7 y 7,4 con tensioactivos no iónicos y anfóteros no irriten la conjuntiva. Si además contienen activos humectantes, glicerina y glicoles, producirán un efecto calmante y descongestivo. En caso de maquillaje waterproof o resistente al agua, se emplearemos un desmaquillante oleoso, formulados a base de aceites de baja viscosidad como la vaselina, el miristato o aceites vegetales.


        • En cuanto a los tónicos faciales, que conviene emplear tras la limpieza de la piel, podemos destacar sus beneficios para completar la eliminación completa de la suciedad y para normalizan los parámetros fisiológicos y funcionales de la piel. Tienen una acción refrescante, activan la circulación cutánea y además suavizan la piel.

          Después de limpiar la piel con un cosmético limpiador, aplicamos el tónico mediante pulverización directa o bien, empapando un disco de algodón en él y masajeando la cara mediante movimientos circulares y ligeros toques sin producir presión, desde las fosas nasales hacia las orejas, pasando por el centro de la frente hacia el pelo y finalizando desde el mentón hacia fuera. Recuerda que el tónico no se debe aplicar en la zona ocular. Dejamos que repose unos minutos, y dejamos al aire o, si la piel está muy deshidratada, se seca el rostro mediante un pañuelo de celulosa para evitar la pérdida de agua cutánea.


          Además de seguir estos consejos, es muy recomendable llevar una vida sana con una alimentación equilibrada y evitar los excesos del tabaco y el alcohol que tanto afectan a la regeneración celular. Se cuidadosa y mantén esta rutina de higiene para alcanzar resultados en muy poco tiempo, pudiendo lucir una piel tersa, luminosa y sana.

Limpieza del cutis

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